En París tuve mi primer novio, dice Juan Daniel Oviedo director del DANE

Una de las grandes dificultades para contarle a su mamá su orientación sexual es que ella no le aceptaba los novios que ha tenido.

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Para la mayoría de los colombianos pasó desapercibida la participación del director saliente del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), Juan Daniel Oviedo, en la pasada marcha del orgullo gay en Bogotá y quizá la gran mayoría ni siquiera sabía que este economista de la Universidad del Rosario tiene pareja de su mismo sexo.

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En una entrevista concedida a la revista Bocas el director de esta entidad dice que, «Mis primeros novios los tuve en Francia. Yo me di cuenta de mi verdad allá. Por eso estoy tan agradecido de haber viajado. De lo contrario hubiera sido más duro aceptar. Allá, solo, comprendí que estaba ejerciendo algo más asociado con un estereotipo».

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Dice que tuvo muchas dificultades cuando ingresó a la Universidad del Rosario pues afirma que, «Recuerdo que Mario Suárez Melo era el rector del Rosario. Yo estaba recién entrado a la universidad y en alguna reunión él me dijo: ‘usted debería aprovechar que nosotros tenemos una facultad de fonoaudiología para que le arreglen la voz’ ”.

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Una de las grandes dificultades para contarle a su mamá su orientación sexual es que ella no le aceptaba los novios que tenía. «Ella había ido a visitarme en Navidad. Primero le dije que era un buen amigo, pero después le expliqué: esto es así y así. Fue trágico. Se quería devolver. Creo que mi mamá no me perdona eso. Que yo sea gay. Es una de sus frustraciones. Porque ningún novio le ha parecido bueno», afirmó.

Sin embargo, dice que para él fue un gran descanso haber confesado sus gustos a su mamá. «Cuando se lo dije a mi mamá, uf, qué alivio. Después fue el turno de contarle a mi mejor amigo. Y ya».

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Actualmente tiene pareja estable con la que convive y parece que la llevan bien, pues dice que, «encontré a Sebastián. Yo busco que mis relaciones sentimentales sean complementos. Qué aburrido sería llegar a la casa y hablar de lo mismo que uno oye en el trabajo. Sebastián es diseñador, trabaja en el diseño de ropa alternativa con mujeres trans del barrio Santa Fe. Es una relación en la que ha habido problemas, pero hay algo que valoro: la complicidad. En estos días que he estado estresado, como él sabe que me gusta patinar, hemos salido a rodar. Me dijo que fuéramos hasta la iglesia de Lourdes, donde está mi abuelo, en los osarios. Ese es un acto solemne mío: visitar a mi abuelo. Ir a Lourdes, fumarse un cigarrillo, saludarlo».